En el inmenso patrimonio cultural y artístico de Termini Imerese, el arte sagrado ocupa un lugar importante. La unión entre el arte, la tradición popular y la devoción genera un mito como lo de “Milagroso Cristo Negro de Termini Imerese”.

Esa antigua cruz se puede considerar una de las más antiguas en Sicilia. Al día de hoy, esa se encuentra en la Iglesia de San Nicola di Bari, el Duomo de la Ciudad, en la capilla de San Gaetano (la segunda capilla por la nave derecha), pero antiguamente se encontraba en la Iglesia de l’Annunziata, uno de los lugares más característicos de Termini. Según las reconstrucciones del historiador termitano Vincenzo Solito, la cruz de ébano y oro, de autor desconocido, es originaria del periodo Aragonese entre el XIV y el XV siglo, cuando la Sicilia estaba bajo del reino aragonés. De hecho, se piensa que el Cristo fue donado a la ciudad por el Rey Alfonso V de Aragona, dicho el Magnánimo, como “[…] remedio a todas las aflicciones y tribulaciones de la ciudad”.

 

Parece que por tres veces, durante las procesiones por la Ciudad, el Cristo hubiese salvado al pueblo de largas sequías, de hecho V. Solito escribe las fechas de cuando eso ocurrió “ así pasó el 20 de Octubre del año 1618. El 4 de Noviembre de 1630. ” En la histórica memoria de la ciudad, la obra se recuerda también como “El Cristo de los pescadores” en cuanto esas mismas personas solían llevarlo en procesión con los pies descalzos, desde la Iglesia de la Annunziata hasta Plaza Sant’Anna. Después de esa parada, los pescadores llevaban a la cruz hasta el mar para pedir a la voluntad divina abundante pescado y juntos gritaban “E chiamumulu ca n’aiuta… Evviva u Crucifissu da Nunziata” (llamamos a Dios que nos ayude…Viva la Cruz de la Anunciación”). Además, los “ex voto” del Cristo Negro, tienen forma de barcos y peces. Es posible verlos expuestos en el Museo del Duomo.

 

El Cristo Negro de Termini Imerese no es el único en Sicilia. Otro ejemplo es lo de Caltanissetta, también en ebano del siglo XIV, que el Viernes Santo es llevado en procesión por la cofradía de los “Fogliamari”, descalzos y entonando canciones fúnebres.